“Lo que a Dios le agrada”

Hay cosas que le agradan a Dios.
El gran conflicto es que la mayoría no saben ¿Cómo agradar a Dios?, entonces caen en religiosidad, misticismo, tradiciones, etc.
Muchos creen que sinceramente están agradando a Dios, pero están sinceramente equivocados.
Otros viven una gran incertidumbre de no saber si están agradando a Dios, por tal motivo se sienten indignos de las bendiciones recibidas. Y son estas actitudes las que te refrenan a la hora de recibir.
El hecho de no saber tu “Standard” hace que no disfrutes lo que recibes, ni que te atrevas a pedir más. No sabes cuanto pedir sino entiendes que le estas agradando.
En toda relación existe la ley de la oferta y la demanda, dar y recibir, agradar por ser agradado.
Cuanto más recibimos de Dios, mayor es la urgencia de agradarle.
(Familia de palabras: agradecido, dar gracias, agradar),
La idea es ir y dar algo.
Es una necesidad agradar a Dios, pero la pregunta es ¿Qué cosas le agradan a El?:

Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría,  ni en su  valentía se alabe el valiente,  ni el rico se alabe en sus riquezas.
Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme,  que yo soy Jehová,  que hago misericordia,  juicio y justicia en la tierra;  porque estas cosas quiero,  dice Jehová. (Jeremías 9:23-24)

 

Debo alabarme en entender y conocer a Dios, para luego hacer lo que a El le agrada.
Hay muchas cosas que la gente hace para Dios pero que a El no le agradan, esto no significa que El se enoje con nosotros, pero si significa que estamos operando contrario a su palabra. No olvidemos que El dejo escrito lo que le agrada.
Ahora bien, según Hebreos 11, la fe agrada a Dios, pero también hay cosas que tenemos que hacer por fe afín de agradarle.

el testimonio :
     Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín,  por lo cual alcanzó testimonio de que era justo,  dando Dios testimonio de sus ofrendas;  y muerto,  aún habla por ella. (Hebreos 11:4)

Abel alcanzó buen testimonio y fue Dios quien dio testimonio de el.
A Dios no solo le agrada la ofrenda sino el testimonio alcanzado con ella. Recordemos que la ofrenda se consumió, pero el testimonio aún hoy perdura.

Conoció Adán a su mujer Eva,  la cual concibió y dio a luz a Caín,  y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
Después dio a luz a su hermano Abel.  Y Abel fue pastor de ovejas,  y Caín fue labrador de la tierra.
Y aconteció andando el tiempo,  que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.
Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas,  de lo más gordo de ellas.  Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;
Pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya.  Y se ensañó Caín en gran manera,  y decayó su semblante. (Génesis 4:1-5)

A Dios le agrado la actitud de Abel.
Ahora bien, ¿Qué le agradó a Dios de la ofrenda? “el testimonio” de lo que hizo, el recuerdo de lo que ofreció y aun después de muerto su ofrenda seguía hablando de el.
Fueron muchas las ciudades que llevaron su nombre. Su ofrenda fue inspiradora.
El comentario de donde estabas y como saliste de ahí, ese no es tu testimonio, es el de Dios, ya que El lo hizo. Esto, más bien seria, dar el testimonio de la que hizo Dios.


Mi verdadero testimonio es lo que yo he hecho a fin de agradar a Dios


Por causa de lo he hecho, esto lo ha llevado a Dios a actuar en compromiso con su palabra. Mi testimonio es lo que yo he hecho para Dios a fin de agradarle con el propósito de que haga más.


     Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte,  y no fue hallado,  porque lo traspuso Dios;  y antes que fuese traspuesto,  tuvo testimonio de haber agradado a Dios.

(Hebreo 11:5)

Enoc dio testimonio de agradar a Dios por eso tubo su rapto personal.
El testimonio de la viuda no fue la multiplicación del aceite y la harina, su testimonio fue darle lo último que tenia al profeta.
Mi preocupación no debe ser “que recibiré a cambio” sino dar testimonio de agradar a Dios.
Lo que he hecho que ha movido a Dios, ese es mi testimonio

El testimonio del niño no fue la multiplicación de sus panes y peces, sino que fue el único que dio en aquella oportunidad.
Zaqueo dio testimonio dando el 50% de sus ingresos, el testimonio de María fue dar el perfume de nardo puro, el de Cornelio fue sus ofrendas y oraciones, el da la iglesia de Macedonia fue dar en medio de su necesidad.
El testimonio de Abel ha inspirado al levantamiento de templos, canales de TV, misiones, Biblias, etc.
Cada ves que el hombre ha dado testimonio de agradar a Dios, ha llevado a Dios a actuar 100 veces más.
      Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos,  y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. (Apocalipsis 12:11)

Esta gente, con la finalidad de agradar a Dios, pusieron sus vidas en segundo plano, o sea, antes de agradarte a ti mismo, hay que buscar de agradar a Dios. Antes de buscar de agradarse a uno mismo, debo buscar agradar a Dios.
Mi testimonio es arma vencedora contra Satanás. La sangre de Cristo derroto a Satanás, pero mi testimonio le pisa la cabeza todos los días.  

Facundo Pose

 

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